jueves, 12 de noviembre de 2009

La vida no es rosa, ni para las rosas.











Y no es mujer casos de la vida real.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Un hueco en la personalidad.

Provengo de una familia disfuncional.

Dejen les explico que es eso: es dolor, miedo, frustración, golpes y violencia.

Es un vació que siempre se tiene pues no se crese de una forma mentalmente sana.

Existen las familias disfuncionales, las cuales pese a sus debilidades y errores de cada integrante, funcionan bien. Bueno, no es mi caso.

En mi familia cada que alguien intentaba enmendar la forma violenta de relacionarnos, tarde que temprano resistía de sus esfuerzos porque ninguno de los demás miembros cedía a su agresión. Por ende renunciaba a su pacifico carácter de índole temporal retornando a las antiguas formas de conducta. Este no es un cambio real pues no es perdurable.

Para empezar no creo que se comprometan verdaderamente con el cambio, solo es una actitud hipócrita.

¿Qué sucede con esas familias destructivas? ¿Se desintegran porque cada integrante busca su espacio en otras partes?

En mi casa raramente me comunico. Como parte del proceso desintegrante eh decidido apartarme y alejarme. Pero antes mi postura no era esa, era igual de enferma, contaba con permitir y tolerar agresiones con tal de recibir después caricias o cualquier tipo de gesto amoroso; esto era un tanto masoquista. Pero claro uno se harta de papeles de víctima y luego me tornaba igual de violenta, inaccesible e intolerante que ellos. Esto continuo de esta misma forma, hasta que comprendí lo que era el círculo de la violencia en carne propia. Es con la intención de terminar dicha violencia que me resolví por no hablarles, no ponerles atención, creo esto les afecta más que si me presto a su juego.

Pero tras esta mala comunicación existen algunos problemas y are un esbozo general, de algunos.

Que tan disfuncional es mi familia... bueno mi madre tuvo un pasado muy duro, creció con sus tías las cuales la maltrataban, le gritaban y la sometían a largas y repetidas jornadas de limpieza, por ende creció con una angustia por la limpieza y una histeria incontrolable.

Mi padre por su parte fue criado con severidad por parte de mi abuelo entonces ex militar. El antes de ser diabético y neurótico era todo un dulce igual que su madre, esto hasta que ella dejo de comer y por ende murió. Tal suceso permitió que su dulzura se suprimiera y su agresión, antes moderada, saliera a flote por casi cualquier cosa. Nunca me volvió a abrazar, a excepción de los pocos abrazos que yo le otorgue y de los cuales él los recibía con pena y cierta reserva.

Mi madre por su obsesividad con la limpieza siempre me regañaba. Debo aceptar que los últimos años eh sido un caos y una holgazana, me negué a la limpieza por convicción. Pero esto no siempre fue de este modo. Antes tenía limpio mi cuarto, lo arreglaba con cierta constancia. Pese a esto mi madre siempre me gritaba por la supuesta falta de aseo. De niña recuerdo más cuando trapeaba terrazas que cuando jugaba.

Mi padre odiaba los gritos de mi madre y suponía que yo no la ayudaba en nada, argumentado que era una egoísta por no obedecer. además de hacer gritar a mi madre; por ende me golpeaba. Qué curioso que pensaran esto, pues yo me la llevaba limpiando, sobre todo en los fines de semana, platos, terrazas, mosquiteros, mi cuarto y algunas veces el interior de la casa. Incluso cuando dedicaba tiempo al estudio o a la realización de mis tareas de la escuela, mi madre le molestaba que le prestara más atención a “mis cosas” como decía, que a mis obligaciones en la casa. Esto no cambio ni cuando entre en la universidad, pareciera que en mejor de estudiar, me dedicara a ser una buena ama de casa o sirvienta.

Creo que en algún punto de mi adolescencia mi mama comprendió su error, porque recuerdo haber la oído decir que siempre se cometen errores con los primeros hijos, con los mayores, porque uno con ellos ensaya, pero que esperaba que con mi hermana menor no arruinarla tanto como conmigo… si claro.

No es que yo haya sido la hija perfecta, pero siempre me reprochan como es que antes obedecía más, sin duda antes mi intención no era desobedecerlos o lastimar, ni agredir a nadie. Pero esta buena voluntad cambio en la adolescencia.

Creo que el hecho de intencionalmente llevarle la contraria a mi madre y a parte comenzar a usar drogas no ayudaría en nada a cambiar la perspectiva que tenían sobre mi, mis padres. Sin duda tampoco resolvería los problemas en la mala convivencia, pero ya estaba harta de tanta limpieza, de hacer exactamente lo que me pedían hacer y sin embargo recibir gritos o golpes a cambio. Mínimo si me querían ver como una pésima hija, serlo y así su actitud conmigo estuviera justificada, pero esto fue desastroso.

Mi hermana por su parte me considera una débil de carácter, por no decir pendeja, pero yo tengo una duda ¿Cómo se les dice a las personas que critican a las demás personas por hacer lo mismo que ellas hacen? ¿hipócritas? ¿doble moral?.

Está claro que con una hija drogadicta (bueno no exactamente drogadicta, pero si conocedora del tema), otra en vías de serlo, una esposa histérica apodada santa X del perpetuo trapito. Y con sus progenitores y su hermana mayor, todos recién fallecidos el panorama de mi padre estaba muy gris, total que nos odiaba y siempre lo dejaba ver.

Claro que mi papá era una persona sumamente obsesionada con tener el control, pero era manipulado algunas veces por mi madre. Ellos dos siempre se separaban y regresaban.

En estos momentos en que las fiestas, las drogas, el sexo sin amor y casi todas las actividades que realizaba las considero frívolas y divertidas solo hasta cierta etapa de la vida, entiendo, al fin, que lo mejor hubiera sido irme y visitarlos debes en cuando. Ayudarlos en lo que fuera, pero quería estudiar una carrera.

Con esta conducta solo empeore las cosas. No crean que no intente irme, si lo hice, de hecho varias veces lo intente, pero siempre regresaba porque mi mama me prometía que solucionaríamos las cosas (lo cual no sucedía) y en parte también porque me sentía sola, triste y los extrañaba.

Actualmente ciento mucho odio, dolor y rencor. Lo siento en ese orden porque aun poniendo todo de mi parte, no pueden cambiar las cosas en mi familia, simplemente se estancaron. Es casi imposible cambiar la estructura de la persona ya que esta se consolida desde la infancia.

Siento además frustración y dolor porque la única manera de medio llevar la fiesta en paz es alejarme de mi madre, lo poco que aun me queda. Esto a su vez también duele pues es llevar una relación de conocidos, fría y distante con tus padres, en la cual no se intima demasiado.

Esto solo a de ocurrir en las familias que poseen algún grado de disfunción.

Y por ultimo siento odio de todas las personas que se creen mejor a mí, yo soy yo y ellos son ellos, pero por alguna estúpida razón las personas que tienen una buena comunicación en su familia y una buena vida se creen superiores. Más bien son inferiores en intelecto porque hay que ser humilde, ya que la vida está llena de crisis y problemas, sino te fue mal antes te podrá ir después y no sabemos quién o quienes nos puedan ayudar o perjudicar, esto siempre se debe tener en mente.

Lo único que eh ganado con esta forma tan dura de crecimiento es precisamente saber afrontar los problemas, pese a la amargura que aun siento.

Tengo miedo de siempre sentir este vació. Mi padre ya no está, se me fue casi bajo las mismas circunstancias tensas que siempre vivimos. Y no quisiera que eso pasara con mi madre, pero así como van las cosas, parece ser que a eso nos dirigimos. Tal vez me da miedo alejarme del todo y sentir que no estuve presente en su vida, pero sin duda no quiero llenarla con más tristezas y sinsabores.

¿Este vacío algún día se esfumara? ¿O será que cuando yo haga una familia propia, persistirá afectando la convivencia?

martes, 10 de noviembre de 2009





Eras tan dificil y la vida lo complico aun más.
Pese a todo siempre creiste en mi.
No te entregue esta carta en vida porque las cosas no funcionaron.

La vida a sido cruel conmigo, me da un dulce y en mi boca deja un sabor amargo.
Eh guardado mi corazón en una caja y no sé que hacer con ella, eh preferido el silencio.
Podría esperar que las cosas mejoren, pero empeoran, eh intentado que mejoren, pero no.

Decidí tragarme todas las palabras, como me trague todo de ti.
No sé si de algo servirian, sé que nadie las oiría.
Talvez algun día escape y las grite.
Alguien las podrá oír aun estando lejos.
Gritare que quiero hacer las pases, llevarme bien y que me aceptes.
No soy perfecta pero soy tu hija, nadie es perfecto, ni tú.
Tú y yo somos bultos de errores. No tuvimos la razón.
Lo único cierto fue el amor manchado con gritos y violencia.
No debería terminar ese amor... amor, sé que lo que me faltó de ti, lo busque en otras partes y no funciono.
Siempre sentí tu miedo, no debes tenerlo. Lo digo yo actuando en silencio.
No tengas miedo porque estoy bien y estaré bien.
Yo sé de mi que hacer.
Mientras solo quiereme y no te cierres por convición, cuando tu sabes que yo siempre estaré aquí.